EL TRABAJADOR SOCIAL EN LOS HOSPITALES PSIQUIÁTRICOS PENITENCIARIOS.
En anteriores publicaciones hemos podido comprobar la gran cantidad de destrezas y competencias que son necesarias para ejercer como trabajador social en el ámbito penitenciario. Sin embargo, la sociedad actual no es consciente de que dicha actividad profesional puede ser desempeñada en contextos muy específicos. Uno de ellos son los Hospitales Psiquiátricos Penitenciarios.
Estos son Centros dirigidos a personas con enfermedad mental que han cometido un delito y deben cumplir la pena que el Juez ha estimado conveniente en este medio.
En esta clase de recursos se proporciona una asistencia integral proyectada a rehabilitar al interno que combina las funciones de psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, equipo médico, educadores y terapeutas que procurarán conseguir la estabilización psicopatológica de los pacientes y el descenso de su peligrosidad, todo ello como etapa anterior a una posible sustitución de la medida de seguridad privativa de libertad por otra de tratamiento ambulatorio en la comunidad.
A fecha de hoy y, tomando como fuente de información la página web del Ministerio del Interior(http://institucionpenitenciaria.es/web/portal/laVidaEnPrision/atencionSanitaria/psiquiatria.html), hay solamente dos hospitales psiquiátricos penitenciarios en España: uno en Sevilla, abierto en Junio de 1990, y otro en Alicante, cuyos primeros pacientes ingresaron en Enero de 1984.
Este último cubre la asistencia psiquiátrica penitenciaria del conjunto de España excepto Melilla, Ceuta, Extremadura, Canarias y Andalucía así como la de la población penitenciaria femenina de todo el territorio nacional menos Cataluña que tiene transferidas las competencias en esta materia. Por su parte el centro ubicado en la capital andaluza abarca todas aquellas Comunidades Autónomas y ciudades autónomas no atendidas por el primero.
El trabajador social, en el desarrollo de su labor profesional en un hospital psiquiátrico penitenciario en España, se ve en una situación complicada puesto que ambas instalaciones referidas presentan: una estructura orgánica más penitenciaria que sanitaria, complicaciones para reclutar el personal técnico necesario y cierta sobreocupación por carencia de control eficaz sobre los ingresos y las altas médicas.
Aún teniendo en cuenta estas dificultades es muy interesante la labor que el trabajador social realiza en estos Centros, siempre en coordinación con los referidos profesionales que también trabajan en lo concerniente a la rehabilitación de aquellos internos que se encuentran en los Hospitales Psiquiátricos Penitenciarios.
Hecha esta introducción acerca de la labor de los trabajadores sociales en los hospitales psiquiátricos penitenciarios, pasaremos a analizar otros aspectos de este tema en la próxima publicación.
Estos son Centros dirigidos a personas con enfermedad mental que han cometido un delito y deben cumplir la pena que el Juez ha estimado conveniente en este medio.
En esta clase de recursos se proporciona una asistencia integral proyectada a rehabilitar al interno que combina las funciones de psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, equipo médico, educadores y terapeutas que procurarán conseguir la estabilización psicopatológica de los pacientes y el descenso de su peligrosidad, todo ello como etapa anterior a una posible sustitución de la medida de seguridad privativa de libertad por otra de tratamiento ambulatorio en la comunidad.
A fecha de hoy y, tomando como fuente de información la página web del Ministerio del Interior(http://institucionpenitenciaria.es/web/portal/laVidaEnPrision/atencionSanitaria/psiquiatria.html), hay solamente dos hospitales psiquiátricos penitenciarios en España: uno en Sevilla, abierto en Junio de 1990, y otro en Alicante, cuyos primeros pacientes ingresaron en Enero de 1984.
Este último cubre la asistencia psiquiátrica penitenciaria del conjunto de España excepto Melilla, Ceuta, Extremadura, Canarias y Andalucía así como la de la población penitenciaria femenina de todo el territorio nacional menos Cataluña que tiene transferidas las competencias en esta materia. Por su parte el centro ubicado en la capital andaluza abarca todas aquellas Comunidades Autónomas y ciudades autónomas no atendidas por el primero.
El trabajador social, en el desarrollo de su labor profesional en un hospital psiquiátrico penitenciario en España, se ve en una situación complicada puesto que ambas instalaciones referidas presentan: una estructura orgánica más penitenciaria que sanitaria, complicaciones para reclutar el personal técnico necesario y cierta sobreocupación por carencia de control eficaz sobre los ingresos y las altas médicas.
Aún teniendo en cuenta estas dificultades es muy interesante la labor que el trabajador social realiza en estos Centros, siempre en coordinación con los referidos profesionales que también trabajan en lo concerniente a la rehabilitación de aquellos internos que se encuentran en los Hospitales Psiquiátricos Penitenciarios.
Hecha esta introducción acerca de la labor de los trabajadores sociales en los hospitales psiquiátricos penitenciarios, pasaremos a analizar otros aspectos de este tema en la próxima publicación.

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