TRABAJO SOCIAL PENITENCIARIO Y LOS DIVERSOS COLECTIVOS SOCIALES.
Tras el paréntesis estival, os doy la bienvenida y retomamos nuestras publicaciones correspondientes al blog de un mundo tan apasionante y a la vez desconocido como el trabajo social penitenciario.
Voy a hacer una reflexión acerca de las competencias que ha desarrollado aquella persona que ha ejercido el trabajo social en una prisión; por propia experiencia personal es frecuente encontrarse, en los anuncios de ofertas de empleo relacionados con cualquier sector profesional, los requisitos que deben reunir los candidatos a la misma( cada vez más exigentes)
En el área del trabajo social, esta realidad referida en el párrafo anterior no cambia haciendo énfasis especial en experiencia en la realización de programas o proyectos, capacidad de trabajo en equipo, habilidad para resolución de conflictos, experiencia en el trabajo con colectivos concretos( mujeres, mayores, personas con diversidad funcional o con discapacidad), según el campo de actuación en el que esté centrado la entidad que publique la oferta de empleo en cuestión. Lo descrito en este párrafo quisiera analizarlo la próxima semana pero hoy me parece bien analizar una realidad que me preocupa respecto al trabajo social penitenciario.
Personalmente considero que el ejercicio del trabajo social entraña una particularidad que la proporciona el hecho de trabajar con personas en situación de dificultad pero, en relación a ello, quisiera llamar a la reflexión sobre algo de lo que la sociedad ,en general, ni los trabajadores sociales, en particular, suelen ser conscientes. Sin ninguna mala fe, pero no son conscientes de ello.
El trabajador social penitenciario desarrolla su labor profesional con reclusos que podrían estar incluidos o relacionados con colectivos tales como el de la diversidad funcional o discapacidad, personas mayores, drogodependientes, inmigrantes, excluidos, personas sin hogar, entre otros. Frecuentemente, en general y dentro del trabajo social, se da por hecho que el trabajador social penitenciario no tiene experiencia con dichos colectivos; nada más lejos de la realidad puesto que, al trabajar en prisión, atendemos solicitudes, trámites y peticiones de personas incluidas en alguno de ellos.
No solo eso es verdad si no que el trabajador social penitenciario se desenvuelve, simultáneamente, en la resolución de trámites que te solicitan los reclusos y que están directamente relacionados con algunos de los sectores sociales mencionados en el párrafo anterior.
Incluso al trabajador social penitenciario no le resulta ajeno el ámbito de las familias puesto que es el profesional que, dentro de prisión, tiene más contacto con ellas. No solamente eso si no que, no pocas veces, somos el nexo de unión entre las familias y los internos a la hora de atender las diferentes solicitudes que éstos plantean( entre ellas la acogida familiar de los permisos ordinarios de salida).
Quisiera, con esta publicación, desterrar la falsa creencia de que los trabajadores sociales penitenciarios no poseen experiencia con estos colectivos cuando, en verdad, trabajamos con todos ellos y lo hacemos al mismo tiempo, y en contacto con asociaciones y entidades relacionadas con los mismos. Precisamente este blog se creo para procurar dar a conocer el trabajo social penitenciario.
Gracias a todos.
Voy a hacer una reflexión acerca de las competencias que ha desarrollado aquella persona que ha ejercido el trabajo social en una prisión; por propia experiencia personal es frecuente encontrarse, en los anuncios de ofertas de empleo relacionados con cualquier sector profesional, los requisitos que deben reunir los candidatos a la misma( cada vez más exigentes)
En el área del trabajo social, esta realidad referida en el párrafo anterior no cambia haciendo énfasis especial en experiencia en la realización de programas o proyectos, capacidad de trabajo en equipo, habilidad para resolución de conflictos, experiencia en el trabajo con colectivos concretos( mujeres, mayores, personas con diversidad funcional o con discapacidad), según el campo de actuación en el que esté centrado la entidad que publique la oferta de empleo en cuestión. Lo descrito en este párrafo quisiera analizarlo la próxima semana pero hoy me parece bien analizar una realidad que me preocupa respecto al trabajo social penitenciario.
Personalmente considero que el ejercicio del trabajo social entraña una particularidad que la proporciona el hecho de trabajar con personas en situación de dificultad pero, en relación a ello, quisiera llamar a la reflexión sobre algo de lo que la sociedad ,en general, ni los trabajadores sociales, en particular, suelen ser conscientes. Sin ninguna mala fe, pero no son conscientes de ello.
El trabajador social penitenciario desarrolla su labor profesional con reclusos que podrían estar incluidos o relacionados con colectivos tales como el de la diversidad funcional o discapacidad, personas mayores, drogodependientes, inmigrantes, excluidos, personas sin hogar, entre otros. Frecuentemente, en general y dentro del trabajo social, se da por hecho que el trabajador social penitenciario no tiene experiencia con dichos colectivos; nada más lejos de la realidad puesto que, al trabajar en prisión, atendemos solicitudes, trámites y peticiones de personas incluidas en alguno de ellos.
No solo eso es verdad si no que el trabajador social penitenciario se desenvuelve, simultáneamente, en la resolución de trámites que te solicitan los reclusos y que están directamente relacionados con algunos de los sectores sociales mencionados en el párrafo anterior.
Incluso al trabajador social penitenciario no le resulta ajeno el ámbito de las familias puesto que es el profesional que, dentro de prisión, tiene más contacto con ellas. No solamente eso si no que, no pocas veces, somos el nexo de unión entre las familias y los internos a la hora de atender las diferentes solicitudes que éstos plantean( entre ellas la acogida familiar de los permisos ordinarios de salida).
Quisiera, con esta publicación, desterrar la falsa creencia de que los trabajadores sociales penitenciarios no poseen experiencia con estos colectivos cuando, en verdad, trabajamos con todos ellos y lo hacemos al mismo tiempo, y en contacto con asociaciones y entidades relacionadas con los mismos. Precisamente este blog se creo para procurar dar a conocer el trabajo social penitenciario.
Gracias a todos.

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