A VUELTAS CON LA ADAPTABILIDAD PENITENCIARIA.
Tal como mencionábamos en la publicación de la semana pasada la adaptabilidad es especialmente importante en el contexto penitenciario y pusimos como ejemplo de ello el permiso extraordinario de salida a los cuales pueden acceder los internos en casos de excepcional gravedad.
Otra muestra de esa adaptabilidad que he vivido en primera persona como trabajador social penitenciario viene ilustrada con el estudio de las revisiones de grado y de los permisos ordinarios de salida.
No debemos ignorar que los Equipos Técnicos del que formamos parte los trabajadores sociales de prisiones somos convocados por el Subdirector de Tratamiento a las sesiones que celebra la Junta de Tratamiento.
La organización de estas reuniones depende de cuestiones tales como el tipo de Centro Penitenciario al que hagamos referencia o al número de reclusos que permanecen en el mismo; a las mismas los miembros de los Equipos Técnicos debemos haber observado previamente, desde nuestra especialidad profesional, a aquellos internos que les corresponde ser estudiados por la Junta de Tratamiento.
Esta observación previa incluye cuestiones tan fundamentales para los internos como la realización, por parte del trabajador social penitenciario,de los pertinentes informes de permisos ordinario de salida o de traslado de Centro Penitenciario( si se estima justificada la petición en tal sentido por parte del recluso).
Estos informes lleva consigo un trabajo previo por parte de los trabajadores sociales en el sentido de comprobar la vinculación familiar del interno en cuestión, si la acogida es favorable o no de cara a que aquel realice un buen uso del permiso ordinario de salida. Por propia experiencia personal y profesional, puedo apuntar que dicha tarea debe realizarse con un margen de tiempo considerable puesto que el contexto penitenciario es difícilmente previsible y, repentinamente, pueden surgir cuestiones de especial urgencia como los permisos extraordinarios de salida mencionados en la anterior entrada.
El referido estudio de la acogida por parte del trabajador social puede conllevar, en ocasiones, entrevistas con el familiar del interno que se va a responsabilizar de la misma informándole de todas sus consecuencias.
En relación a todos estos informes como a todos los relacionados con las revisiones de grado y los permisos ordinarios de salida de los internos estudiados en las Juntas de Tratamiento, es necesario que el trabajador social se preocupe de mantener actualizados los datos contenidos en los mismos para que la observación que hacemos del interno sea lo más rigurosa y fiable posible.
Otra muestra de esa adaptabilidad que he vivido en primera persona como trabajador social penitenciario viene ilustrada con el estudio de las revisiones de grado y de los permisos ordinarios de salida.
No debemos ignorar que los Equipos Técnicos del que formamos parte los trabajadores sociales de prisiones somos convocados por el Subdirector de Tratamiento a las sesiones que celebra la Junta de Tratamiento.
La organización de estas reuniones depende de cuestiones tales como el tipo de Centro Penitenciario al que hagamos referencia o al número de reclusos que permanecen en el mismo; a las mismas los miembros de los Equipos Técnicos debemos haber observado previamente, desde nuestra especialidad profesional, a aquellos internos que les corresponde ser estudiados por la Junta de Tratamiento.
Esta observación previa incluye cuestiones tan fundamentales para los internos como la realización, por parte del trabajador social penitenciario,de los pertinentes informes de permisos ordinario de salida o de traslado de Centro Penitenciario( si se estima justificada la petición en tal sentido por parte del recluso).
Estos informes lleva consigo un trabajo previo por parte de los trabajadores sociales en el sentido de comprobar la vinculación familiar del interno en cuestión, si la acogida es favorable o no de cara a que aquel realice un buen uso del permiso ordinario de salida. Por propia experiencia personal y profesional, puedo apuntar que dicha tarea debe realizarse con un margen de tiempo considerable puesto que el contexto penitenciario es difícilmente previsible y, repentinamente, pueden surgir cuestiones de especial urgencia como los permisos extraordinarios de salida mencionados en la anterior entrada.
El referido estudio de la acogida por parte del trabajador social puede conllevar, en ocasiones, entrevistas con el familiar del interno que se va a responsabilizar de la misma informándole de todas sus consecuencias.
En relación a todos estos informes como a todos los relacionados con las revisiones de grado y los permisos ordinarios de salida de los internos estudiados en las Juntas de Tratamiento, es necesario que el trabajador social se preocupe de mantener actualizados los datos contenidos en los mismos para que la observación que hacemos del interno sea lo más rigurosa y fiable posible.

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